Es un nuevo método dermatológico no invasivo que administrando frío (por debajo de los 0º C) de forma controlada a través de la piel, reduce las adiposidades localizadas en el cuerpo humano.
Sin agujas, incisiones, y lo más importante, sin provocar dolor y sin necesidad de ningún tipo de anestesia. Además, la criolipólisis no precisa de un periodo de recuperación posterior al tratamiento, por lo que la incorporación a la actividad cotidiana es instantánea. La gran diferencia con el láser, la radiofrecuencia o los ultrasonidos es que el frío ataca sólo a las células grasas mientras que los demás sistemas podían hacer daño también a los tejidos adyacentes.
Debido al frío no necesita anestesia, debido a que la temperatura que alcanza sirve como una ligera anestesia.
2. ¿Como funciona?
Primero el aparato escoge el exceso de grasa haciéndole el vacío aplicándole una temperatura hasta -4º. Seguidamente, este frío se mantiene en la zona durante un periodo de tiempo (de 1 a 3 horas que puede durar la sesión para así poder destruir mejor las células Estas células grasas continúan un proceso de eliminación hasta un periodo de tiempo de 3 a 4 meses.
Pasado este periodo de tiempo, el numero de adipocitos (células grasas) habrá reducido eliminando así la capa de grasa que cubre la zona del cuerpo elegido. Una vez finalizado el tratamiento, el resultado permanece siempre y cuando el cliente realice el ejercicio y lleve una dieta sana y equilibrada.
3. Efectos secundarios.
- La piel puede presentar un enrojecimiento en esa zona durante horas.
- Tras la sesión se puede notar una sensación de tirante en la zona hasta pasado un periodo de tiempo de unos minutos.
- Tras la sesión se puede sentir hormigueo, calambres o la zona adormecida tras varias semanas.
- Puede causar hematomas debido al vacio que se ha creado.